Este 2025 fue un año que me cambió la vida, en todos los planos.
Después de 23 años de historia compartida, mi socio de vida y de trabajo, Guillermo Sepulveda Vera, me pidió matrimonio. Desde enero comenzaron meses intensos de preparación, reflexión y decisiones profundas.
El 23 de agosto, en uno de los días más fríos del año, nos casamos en una ceremonia llena de amor, nostalgia y personas clave: familia, colaboradores y clientes que también forman parte de mi historia profesional.
En paralelo, inicié mi tercer año de Ingeniería en Gestión Financiera y asumí un desafío que me marcó profundamente: ser gestora del programa nacional #MOVEIncuba 2025, apoyando a emprendedores de todo Chile. Ver que uno de los proyectos que acompañé quedara dentro de los 10 mejores del país fue una confirmación de propósito y vocación.
Este año también tomé decisiones personales y espirituales importantes, sin buscar aprobación ni debate, solo coherencia. Inicié un camino de conversión y realicé mi profesión de fe, un proceso que sanó heridas y me hizo consciente de la importancia de trabajar cada día en mi mejor versión. En ese mismo camino, mi hija menor cumplió su sueño de bautizarse, este año y donde ella quería.
A raíz de mi última publicación, recibí muchos mensajes de apoyo y comprensión. Los agradezco profundamente. Pero solo una persona transformó ese mensaje en acción concreta: viajó desde Viña del Mar hasta mi oficina para conversar, analizar y construir. De ese encuentro nació algo grande: FIRST HORIZON, una nueva marca que se suma a nuestra parrilla de soluciones, junto a mi querida amiga y hoy socia, Leyla Riveros Mora una mujer valiente y con mucha fuerza para comenzar este camino.
Muchas historias para un solo año.
Muchos cierres, muchos comienzos.
Hoy miro el 2026 con gratitud, foco y convicción, lista para seguir construyendo soluciones sólidas, humanas y con propósito, tanto en lo personal como en lo profesional
Háblanos!